El 2 de marzo miles de docentes tomaron una decisión: levantarse temprano, viajar desde sus localidades y llegar a Santa Fe para ser parte de una lucha histórica.
Desde los 19 departamentos de la provincia hubo compañeras y compañeros que se organizaron, compartieron rutas y trajeron sus banderas para decir presente.
Fue una jornada profundamente emocionante, de esas que nos recuerdan la fuerza que tenemos los trabajadores de la educación cuando nos encontramos, abrazamos, y salimos a defender nuestros derechos con dignidad.
Porque, aunque algunos intenten instalar lo contrario, las clases empezaron en las calles, con docentes defendiendo la educación pública, el salario y las jubilaciones.